Un poco de más, un poco de menos
—Hubiera sido mejor —dijo el zorro— que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.

miércoles, 20 de junio de 2012

el que nunca estuvo solo no conoce la amistad

Y si la soledad se vuelve tu único amigo, algo estás haciendo mal. ¿Qué estás haciendo tan mal Mica?
Amor las cosas van muy mal, podrían estar peor, pero eso no nos hace sentir mejor. Querete nena querete! Dejá de destruirte, ya alejaste a todos de tu lado, no queda nadie.
Ya no pensás en futuro, porque de verdad sentís que ya no hay futuro, que todo va a morir acá. ¿Morirá?
Me rasguño los brazos con una extrema ilusión de poder sentir algo, hago amistades con la nieve blanca, y ella cada vez me deja más sola, y cada vez siento menos.
Este dolor se siente tan profundo como si mataran a tu ser más querido frente a tus ojos, y estás atado de pies y manos.
Hay cosas imposibles de olvidar, todo una enorme bola de mierda.

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