Me consumiste como a una droga, quedé vacía como un papel de cocaína. Te llevaste con vos mis ganas de ser, y mis ganas de volar. Me robaste la ilusión, la esperanza, y solamente dejaste desesperación e incertidumbre.
Me olvidé como caminar, me olvidé como respirar, como besar, como sentir, como tocar, como abrazar. Me penetraste como el hilo a una aguja, y cuando terminaste de cocer tus heridas, te despediste de la peor manera. Me gustaría poder ver tu sombra caminando por casa, una vez más.
"Me penetraste como el hilo a una aguja, y cuando terminaste de cocer tus heridas, te despediste de la peor manera."
ResponderEliminarMe quedo con esto. A veces los adioses son los más sanadores. Todo pasa por algo.
Te amo ♥