Un poco de más, un poco de menos
—Hubiera sido mejor —dijo el zorro— que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.

martes, 6 de marzo de 2012

Me consumiste como a una droga, quedé vacía como un papel de cocaína. Te llevaste con vos mis ganas de ser, y mis ganas de volar. Me robaste la ilusión, la esperanza, y solamente dejaste desesperación e incertidumbre.
Me olvidé como caminar, me olvidé como respirar, como besar, como sentir, como tocar, como abrazar. Me penetraste como el hilo a una aguja, y cuando terminaste de cocer tus heridas, te despediste de la peor manera. Me gustaría poder ver tu sombra caminando por casa, una vez más.


1 comentario:

  1. "Me penetraste como el hilo a una aguja, y cuando terminaste de cocer tus heridas, te despediste de la peor manera."
    Me quedo con esto. A veces los adioses son los más sanadores. Todo pasa por algo.
    Te amo ♥

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